Vincent Belorgey, conocido mundialmente como Kavinsky, falleció a los 50 años en París, confirmó la fiscalía francesa. El productor y DJ, considerado una de las figuras más influyentes del synthwave, fue encontrado sin vida en su domicilio y las autoridades abrieron una investigación para determinar la causa del fallecimiento, aunque los primeros reportes indican que no existen indicios de un hecho delictivo.
La noticia conmocionó a la escena internacional de la música electrónica. Kavinsky alcanzó reconocimiento global con “Nightcall”, tema publicado en 2010 que adquirió un estatus de culto tras formar parte de la banda sonora de la película Drive (2011), protagonizada por Ryan Gosling. La canción se convirtió en uno de los himnos más representativos del sonido retrofuturista de la última década.
Más allá de su música, Kavinsky construyó una identidad artística única. Su personaje era el de un conductor que moría en un accidente automovilístico en 1986 y regresaba como una figura espectral para recorrer las carreteras nocturnas al ritmo de sintetizadores, una narrativa que marcó toda su obra y ayudó a definir la estética del género synthwave.
Su álbum debut, OutRun (2013), consolidó su prestigio internacional, mientras que Reborn (2022) confirmó su regreso después de varios años de ausencia. También colaboró con artistas como The Weeknd en una nueva versión de Odd Look y participó junto a Phoenix y Angèle en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de París 2024, una actuación que volvió a colocar a “Nightcall” en el centro de la conversación cultural.
Tras conocerse su fallecimiento, artistas, productores y miles de seguidores expresaron su pesar en redes sociales. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y diversas figuras del ámbito cultural destacaron el legado de Belorgey como uno de los creadores que redefinieron la electrónica francesa y llevaron el synthwave a una audiencia global.
Con la muerte de Vincent Belorgey desaparece el hombre detrás de Kavinsky, pero permanece una obra que influyó a toda una generación de músicos y que convirtió a “Nightcall” en una de las piezas más emblemáticas de la música electrónica del siglo XXI.