Ciudad de México. El Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) rindió un homenaje póstumo al artista plástico Pedro Friedeberg, una de las figuras más originales y representativas del arte mexicano contemporáneo, cuya obra marcó más de seis décadas de innovación al romper las fronteras entre la pintura, la escultura, el diseño y la arquitectura.
La ceremonia, organizada por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el INBAL, se realizó en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, donde familiares, amistades, artistas, escritores y público en general recordaron la trayectoria y el legado creativo del autor de la emblemática Silla-mano.
Durante el acto, la directora general del INBAL, Alejandra de la Paz Nájera, destacó que Friedeberg creó uno de los universos visuales más singulares del arte mexicano, caracterizado por un lenguaje propio que integró referencias históricas, literatura, ornamentación, humor y una constante experimentación artística.
La funcionaria subrayó que su participación en el grupo Los Hartos y su vínculo con la Generación de la Ruptura reflejaron una postura crítica frente a las corrientes dominantes de su época, mientras que su diálogo con creadores como Mathias Goeritz e Ida Rodríguez Prampolini enriqueció una trayectoria reconocida dentro y fuera de México.
Como parte del homenaje, el INBAL anunció que el próximo 10 de octubre será inaugurada una gran exposición dedicada a Pedro Friedeberg en San Miguel de Allende, Guanajuato, que ocupará tres recintos emblemáticos: el Centro Cultural Ignacio Ramírez “El Nigromante”, la Casa del Mayorazgo de la Canal y la Galería Casa Diana. La muestra reunirá obras, fotografías, cartas, documentos y materiales de archivo que permitirán acercarse a distintas etapas de la vida y el proceso creativo del artista.
El conversatorio contó con la participación de la escritora Guadalupe Loaeza, la editora Déborah Holtz y la presidenta de la Fundación Pedro Friedeberg, María Brito, quienes compartieron anécdotas y reflexiones sobre la personalidad, la imaginación y la influencia del creador en el arte contemporáneo mexicano.
Durante el encuentro también se proyectó una videosemblanza elaborada por la Fundación Pedro Friedeberg, en la que se repasaron los momentos más relevantes de su vida y su producción artística, reconocida en museos, bienales y colecciones nacionales e internacionales.
Con este homenaje, el INBAL reafirmó el lugar de Pedro Friedeberg como uno de los artistas más innovadores del país, cuya obra continúa inspirando a nuevas generaciones y ampliando la manera de comprender el arte mexicano contemporáneo.